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RECETA |
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Es una pena que solamente hay cerezas
en verano. Por ello es el momento de prepararlas en conserva y poder
consumirlas todo el año. Hay varias maneras de hacerlas, en función de los
gustos de cada uno. Es una fruta que acepta magníficamente el licor, por lo
que habitualmente se hacen con ron, coñac o kirsch (licor de cereza). Pero
también se pueden conservar sin licor. También se pueden hacer con rabo y
hueso, o quitarlos previamente. La base de esta conserva es el almíbar, que
lo hacemos con agua y azúcar, hirviendo hasta espesar un poco. Se eligen las
cerezas, para que sean de un tamaño y una textura adecuada. Se pinchan con un
palillo varias veces, para que no revienten al cocer. Se ponen las cerezas con
rabo en agua y azúcar en una cazuela a hervir. A los 5 minutos se sacan las
cerezas y se añade más azúcar, poniéndolo a hervir a fuego fuerte 10
minutos. Se ponen las cerezas en botes
y se llenan con el almíbar (podría ser mitad almíbar y mitad licor). Se tapan
los botes y se meten en una cazuela, cubiertos de agua y que hiervan unos 20
minutos, para hacer el vacío. Dejar enfriar el agua con los botes dentro y
posteriormente sacarlos y consumir cuando se desee. Duran más de un año. Esta
conserva es ideal para postres, tartas, pasteles y su almíbar es fantástico
para mojar bizcochos de una tarta. Combina genial con chocolate, con nata y
con crema. |

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